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Un Monstruo viene a verme. Dice que se llama Duelo

Un Monstruo viene a verme. Dice que se llama Duelo

 

 

Qué reconfortante sería que tras la turbulencia emocional que sigue a una pérdida traumática, existiera una receta mágica que nos devolviera la paz. Sin embargo, en su lugar recibimos la visita de un monstruo con una mano muy fuerte, que te arranca el corazón, te lo estruja y desaparece, llevándose una parte de ti que no sabes cuándo vas a poder recuperar.

Así describe Marian Vidal la pérdida de su hermano, su gran amigo y su confidente. Ella tenía apenas 17 años y él 27 cuando un día poco después de Navidad desapareció para siempre, víctima de su adicción a las drogas.

Todavía hoy le cuesta pronunciar su nombre: Ángel. Marian se emociona mientras me explica que su nombre tiene muchas connotaciones, ya que ella está convencida que él es ese Ángel que le acompaña cada día. Se hace tan injusto el hecho de que alguien a quien amas desaparezca sin más, que le consuela pensar que hay algo más allá que le da sentido a este sin sentido.

Marian Vidal de niña.

Marian Vidal de niña.

Así nos describe Marian como vivió ese momento:

“La muerte de mi hermano la viví sola, fatal. El día del entierro sufrí un ataque de ansiedad muy fuerte porque no había procesado lo ocurrido, cuando vi el féretro que entraba en el nicho, me di cuenta de lo que había sucedido y allí empezó el enfado con el mundo, conmigo, con la familia.

Primero lo negaba, no te lo crees y me decía a mí misma; no puede ser. Después de la fase de negación empiezas a hacerte preguntas; ¿Por qué a mí? ¿Y porque él y no un amigo suyo?, y la respuesta es porque sí, porque te ha pasado a ti, estas cosas pasan y punto.

Luego ya pierdes la energía y entras en una pura depresión. Te das cuenta que no hay nada que hacer. Se te cae el mundo encima. Recuerdo que no me quería levantar por la mañana, la vida no tenía sentido, para ti la vida se ha parado en ese momento y la de los demás a seguido.

Esa etapa duro dos años aproximadamente, y aunque la herida nunca se cierra se va haciendo más pequeña. Era como si una marioneta me llevase, diciéndome que es lo que tenía que hacer en cada momento. No ha habido una cosa más horrorosa en mi vida.

Me apoyaba en mis amigos pero les tuve que explicar cómo me podían ayudar. Fue una psicóloga muy buena profesional, quien me hizo entender porque la gente no me entendía. Me dio una perspectiva diferente. Me dijo que la cosa no iba a mejorar a corto plazo, que por mucho que me distrajese no iba a cambiar. Fue muy realista en ese momento”.

Marian Vidal con su hermano.

Marian Vidal con su hermano.

A esto se suma la ignorancia de quienes nos tratan de acompañar en el proceso de duelo, sin haber recibido un curso específico sobre cómo tratar a quienes acaban de perder a un ser querido. ¿Qué decir? ¿Qué hacer? Queremos ayudar sin embargo en ocasiones no somos demasiado útiles.

Marian comparte su experiencia en la que habla acerca de los típicos tópicos que solemos decir para tratar de consolar a quienes viven este duro momento; tienes que ser fuerte, ayuda a tu madre, lo siento… Sin embargo, ella dice que cuando se trata de dar apoyo, lo que hace es:

“Si puedo doy un abrazo y digo no sé qué decir, porque no hay nada que diga que te puede consolar, solo que la herida se hará mas pequeñita y que llegara un día en que va a merecer la pena levantarse por las mañanas”

Marian Vidal con su hermano Angel.

Marian Vidal con su hermano Angel.

¿Cómo impacta una experiencia así en nuestro desarrollo personal?

Marian es hoy una mujer exitosa en su trabajo que ha formado su propia familia, reconoce que vivir la experiencia de un duelo te fuerza a desarrollar herramientas que te pueden ayudar en un futuro. Tienes dos opciones: La auto compasión o pensar, entender y crear estrategias que después las vas a usar en otros momentos de tu vida.

Ella se focalizó entonces en su carrera y eso le hizo ganar una beca para realizar su doctorado en Estados Unidos, gracias al cual trabaja hoy en la Universidad de Sydney. “Yo transforme mi dolor de una manera en que teniendo siempre a esa persona en mente, me ha hecho una persona muy fuerte y he invertido esa experiencia en algo muy productivo. De cada obstáculo que vivimos aprendemos. Siempre pienso que tengo que vivir por dos. Valoro la vida mucho más y no me preocupo por cosas que son nimiedades.”

Marian Vidal con su actual pareja

Marian Vidal con su pareja.

El artista Kenneth Chu se ha inspirado en la historia de Marian y nos ha regalado su arte con un retrato que ha titulado “Sutil”. Marian es una economista que estudia cómo las cuestiones políticas en el trabajo, la educación y la salud afectan al ser humano. En la obra, el artista ha querido expresar una vida llena de experiencias que combinan el color de la vida de su trabajo actual con el lado más romántico de su pasado.

Un viaje sutil pero perceptible.

Obra Sutil de Kenneth Chu.

Obra Sutil de Kenneth Chu.

 

Marian, tú me inspiras!

Pilar López

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